lunes, 16 de octubre de 2017

Ella, Galicia

Ella
mi amor terrenal,
la única con capacidad de llenarme,
la que me inspira.

Arde de impotencia,
se quema de rabia
en bolboretas* de ceniza.

Me rezuman los ojos de rabia.

Me retumba el corazón en el pecho,
con fuerza,
se hace pequeño,
y me aprieta.

La avaricia,
enemigo incansable,
se lleva a bocados de fuego
mi esperanza,
mi verde,
mi hogar.

Su risa crepitante
ruge en mis entrañas.

Iluminando mis ojos
el fuego,
enemigo de lo bueno,
de lo libre,
de mi tanto.

Un trozo de mi está ardiendo,
me han quemado,
calcinado.

Macabro el sonido del dinero,
que sobre mi sagrada tierra riega sus pasos.

Siembra mi miedo,
siembra mi odio,
riegan sus pasos.

Me abrazo a la lluvia,
para que cure,
para que sane y cicatrice,
con su lenguetazo de vida
esa tierra,
Galicia,
mi alma.





Bolboreta: Mariposa en gallego.

miércoles, 4 de octubre de 2017

El quesero poeta.

Tras mis pies dejo ese aroma
a libertad y queso dulce
que me ha tocado el alma
con manos expertas.

Acariciando el paladar
a cada sílaba sentida,
escrita y sonada.

Cada momento exhalado
con el calor del verso impreso
y aplastado contra el papel,
como si de allí procediese.

Con sentido expreso,
me vuelco en esta rima que no rima,
en intento imposible,
con ánimo sensible
de no esgrimir muy mal,
mi arma el bolígrafo,
y mi objetivo,
libertad.

martes, 26 de septiembre de 2017

Lo fácil de no ayudar

Lo fácil que es
tener los ojos bien abiertos,
los labios sellados
y las manos en los bolsillos.

Sentirme esclava
de mi misma
y del reloj,
que me resta segundos,
que me resta vida.

Esclava del recuerdo,
de vivir en el pasado.
De no saber,
lo que es el presente.

De sentirme sola
en el conocimiento de la ignorancia,
que nos cubre los ojos
con vendas cada vez más venenosas.

Esclava de mi mente,
ese monstruo que me muerde desde dentro.
Que me odia,
y me revienta lo poco sano que me queda,
el cuerpo.

De sentirme podrida
y retorcida,
extraña en mi propio cuerpo,
solo porque lo que veo en mi reflejo
me gusta.

Cuando según esta jaula,
tan enemiga,
la sociedad,
debería aborrecerlo.

Se me escapa la tristeza por los ojos,
cuando unas manos ajenas me taponan la garganta,
solo por el gusto de no hacerme protestar.
De no dejar que me queje.

Y de intentar
que olvide,
lo que es sentir.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Quiero ser pájaro



Quiero ser pájaro.

Y ser libre,
sin necesidad de aire.

Y romper la jaula,
mas grande e impura que he conocido.

Esa que nos rodea,
a la que llamamos sociedad.

Que se cierra a nuestro paso,
que se hace más fuerte a cada empujón.

Pero cuando sales,
cuando sales
la vida tiene color,
huele a libre.

Corre el viento
y salta la voluntad.

Se te pegan las ganas a los labios,
y solo quieres gritar,
volar.

Ser tan pájaro
como tus alas lo permitan.

sábado, 26 de agosto de 2017

Harta de ser:

Esclava de la sociedad
del patriarcado,
del mercado laboral.

De la comida,
del tabaco,
de impuestos por pagar.

De la vida,
de la noche,
esclava de respirar.

Del lujo,
la compostura,
y de la obligación a brillar.

No querida ansiedad :

Bienvenida de nuevo.

Llevaba mucho sin verte
y se me hace demasiado fácil vivir sin ti.

Sé que me echabas de menos,
mientras yo
solo podía pasar por los días
con un miedo atroz
a volver a rozarte con las puntas de los dedos,
en una caricia
demasiado lenta,
y demasiado mortal,
como para que mi corazón lo volviese a aguantar.

Obligándome a recordarte
con la peor imagen,
a la que mi cerebro se ata
con cadenas,
uñas,
dientes
y complejos.

Ojalá no volver a verte,
ser capaz de romperte en pedacitos,
y que
entre las manos
no te quede siquiera
la capacidad,
ni la aspiración
de ser.

domingo, 13 de agosto de 2017

Doy fe

Doy fe
del tiempo,
que me quita la vida
con manos tiernas e implacables.

Doy fe
de que el mundo
se nos muere bajo los pies,
y solo somos capaces
de pisar más fuerte.

Doy fe
de que sentir
es, fácilmente,
lo más humano que me queda.

Doy fe
del miedo y la impotencia
que me produce
ver la inspiración alejarse,
sin tener
garantía alguna,
de su regreso.

Doy fe
de que escribir
es un peligro
para la mente
cuando no es sobre amor.

Y
doy fe
de mi mirada,
fija en el mar,
sabiendo
que te has ido,
y nunca volverás.