domingo, 5 de noviembre de 2017

Lluvia





A Helena.





Lluvia sonríe
y se me apaga lo malo.

Aparece
y me cala tan dentro,
que dejo de ser yo
para ser parte de ella.

Me abraza con los ojos,
en un intento involuntario
de hacer
que me vuelva a sentir entera.

Se me mete entre las pestañas
con la sutileza necesaria,
como para romperme el aire
y liberar el peso
que me atormenta los pulmones.

Lluvia es buena para el alma,
aunque no sea consciente de ello.

Lluvia me da vida;
me hace crecer
y amar.

Lluvia es tan fuerte,
que a veces es tormenta.

Hace que se me ponga el corazón blandito,
y me abraza.

Lluvia:
Me quiero seguir empapando,
jugando a saltar tus charcos,
y calarme hasta los huesos de ti.

De algo tan bonito como tú.

sábado, 21 de octubre de 2017

En la garganta una arruga

Bebo de mi tristeza,
alimentando el ansia
de mi mente,
de destrozarme,
destruirme,
aplastarme entre sus dientes
siempre voraces de miedo y rabia.

Se me encoje el alma
ante lo difícil de repirar
de existir.

En la garganta una arruga
de miedo,
opresión
y asfixia.

Una bola de cosquillas
cargadas de maldad,
me niega lo evidente.

¿Me odio?
Me odia.

Llueve en mis mejillas.

Pocas cosas duelen más que el olvido.

Mis hombros bailan,
y se estremecen
al ritmo de mi tristeza.

La risa es placer
olvidado y odioso.

Muero por dentro.

Soy una planta a la que siempre se olvidan de regar.

Pero luego yo,
la inundación,
la salvación,
recupero el agua perdida en mi océano de lágrimas;
y la hago mía ,
sanando esa sequía
que me arruina y me seca
cada
día
un
poco
más.

lunes, 16 de octubre de 2017

Ella, Galicia

Ella
mi amor terrenal,
la única con capacidad de llenarme,
la que me inspira.

Arde de impotencia,
se quema de rabia
en bolboretas* de ceniza.

Me rezuman los ojos de rabia.

Me retumba el corazón en el pecho,
con fuerza,
se hace pequeño,
y me aprieta.

La avaricia,
enemigo incansable,
se lleva a bocados de fuego
mi esperanza,
mi verde,
mi hogar.

Su risa crepitante
ruge en mis entrañas.

Iluminando mis ojos
el fuego,
enemigo de lo bueno,
de lo libre,
de mi tanto.

Un trozo de mi está ardiendo,
me han quemado,
calcinado.

Macabro el sonido del dinero,
que sobre mi sagrada tierra riega sus pasos.

Siembra mi miedo,
siembra mi odio,
riegan sus pasos.

Me abrazo a la lluvia,
para que cure,
para que sane y cicatrice,
con su lenguetazo de vida
esa tierra,
Galicia,
mi alma.





Bolboreta: Mariposa en gallego.

miércoles, 4 de octubre de 2017

El quesero poeta.

Tras mis pies dejo ese aroma
a libertad y queso dulce
que me ha tocado el alma
con manos expertas.

Acariciando el paladar
a cada sílaba sentida,
escrita y sonada.

Cada momento exhalado
con el calor del verso impreso
y aplastado contra el papel,
como si de allí procediese.

Con sentido expreso,
me vuelco en esta rima que no rima,
en intento imposible,
con ánimo sensible
de no esgrimir muy mal,
mi arma el bolígrafo,
y mi objetivo,
libertad.

martes, 26 de septiembre de 2017

Lo fácil de no ayudar

Lo fácil que es
tener los ojos bien abiertos,
los labios sellados
y las manos en los bolsillos.

Sentirme esclava
de mi misma
y del reloj,
que me resta segundos,
que me resta vida.

Esclava del recuerdo,
de vivir en el pasado.
De no saber,
lo que es el presente.

De sentirme sola
en el conocimiento de la ignorancia,
que nos cubre los ojos
con vendas cada vez más venenosas.

Esclava de mi mente,
ese monstruo que me muerde desde dentro.
Que me odia,
y me revienta lo poco sano que me queda,
el cuerpo.

De sentirme podrida
y retorcida,
extraña en mi propio cuerpo,
solo porque lo que veo en mi reflejo
me gusta.

Cuando según esta jaula,
tan enemiga,
la sociedad,
debería aborrecerlo.

Se me escapa la tristeza por los ojos,
cuando unas manos ajenas me taponan la garganta,
solo por el gusto de no hacerme protestar.
De no dejar que me queje.

Y de intentar
que olvide,
lo que es sentir.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Quiero ser pájaro



Quiero ser pájaro.

Y ser libre,
sin necesidad de aire.

Y romper la jaula,
mas grande e impura que he conocido.

Esa que nos rodea,
a la que llamamos sociedad.

Que se cierra a nuestro paso,
que se hace más fuerte a cada empujón.

Pero cuando sales,
cuando sales
la vida tiene color,
huele a libre.

Corre el viento
y salta la voluntad.

Se te pegan las ganas a los labios,
y solo quieres gritar,
volar.

Ser tan pájaro
como tus alas lo permitan.

sábado, 26 de agosto de 2017

Harta de ser:

Esclava de la sociedad
del patriarcado,
del mercado laboral.

De la comida,
del tabaco,
de impuestos por pagar.

De la vida,
de la noche,
esclava de respirar.

Del lujo,
la compostura,
y de la obligación a brillar.